De Mercedes Yañez Salazar

El resplandor agrieta mis sombras, las viola con su implacable fuerza penetrante y a mi corazón nada le importa porque se paraliza cada 3 segundos descifrando la hermosura de un cielo con manchas grises y blancas a la vez, hermosura que creo compartir con él en lo más sincero de mi alma; pués así es…