Entrevista a Alfredo Silva Estrada


alfredo-silva-estrada-001Tomado de: Escritura Conquistada Tomo II.

Editorial El perro y la rana

Alfredo Silva Estrada (Venezuela, 1933-2009)

De la casa arraigada. Tipografia Italiana. Caracas, 1953. / Cercos. Ediciones Cuatro Muros. Caracas, 1954. / Integraciones – De la unidad en fuga. Cromotip. Caracas, 1962. / Del traspaso. Miguel Ángel García Impresores. Caracas,1963. / Literales. Miguel Ángel García Impresores. Caracas,1963. / Trans-verbales I. Imprimeria Mazarine. París,1967. / Acercamientos (Obra poética 1952-1967). Monte Ávila Editores. Caracas, 1969. / Trans-verbales II. Editorial Arte. Caracas, 1972. / Trans-verbales III. Editorial Arte.Caracas, 1972. / Los moradores. Monte Ávila Editores. Caracas, 1975. / Aproches. Le Cormier. Bélgica, 1975. / Poèmes. Le Cormier. Bélgica, 1979. / Contra el espacio hostil. Fundarte. Caracas, 1979. / Los quintetos del círculo / Variaciones sobre reticulareas. Monte Ávila Editores. Caracas, 1982. / Dedicación y ofrendas. Universidad de Los Andes. Mérida, 1986. / Acercamientos. Antología poética 1952-1991. Monte Ávila Editores. Caracas, 1991. / Por los respiraderos del día. Monte Ávila Editores. Caracas, 1999. / En un momento dado. Monte Ávila Editores. Caracas, 1999. / Al través. Editorial Angria. Caracas, 2000.

FM Como tú mismo has dicho, la palabra poética “asume una peculiar y concentrada intensidad de poder nominativo”. ¿Qué nombra, por lo tanto, la poesía?

ASE Esa peculiar y concentrada intensidad de poder nominativo de la palabra poética que consiste en recobrar la fuerza original que impulsó el acto de nombrar el primer objeto, la primera sensación, el primer sentimiento…, esa fulguración nominativa, inocente quizás en sus comienzos, se va nutriendo de las oscuridades, del silencio, de las negaciones, de las elusividades de lo real… ¿Qué nombra, pues, la poesía? La pregunta es muy general. Sería preciso sentir lo que nombra cada poema en particular. Tal vez la poesía nombra, como por primera vez, no innombrado, lo desconocido. Lo ya conocido nunca está, como tal, en el poema. Cada nombre el poema es siempre nuevo, depende del impulso, del peso, de la gravedad o ingravidez de cada vocablo que lo rodea. Los grandes, imponderables lugares comunes del ser humano, así, por ejemplo, la extrañeza de estar, el asombro en lo cotidiano, nunca son repeticiones dentro de un verdadero poema. Directa u oblicuamente, el poema ciñe o libera lo indecible. Lo que se dice —si adviene a lo poética, si merece ser poético—, es una primera vez que se reitera paradójicamente nueva en cada lectura. Muchas veces, el poeta nombra con nombres que pierden su sentido habitual para cobrar un nuevo sentido. “El fuego arde hoy con otro nombre”, dice André du Bouchet. Y Fernand Verhesen: “Yo sondeo el espacio para que pierda su nombre”.

FM ¿Concuerdas en que las cosas y los poemas son inconciliables, como lo quería Francis Ponge en su Memorandum?

ASE Ponge, que habló mucho de las cosas tratando en un principio de hacerlo “desde el punto de vista de las cosas”, se dio cuenta luego de que se proponía un imposible, puesto que es el hombre el que tiene punto de vista y no las cosas. No creo que las cosas y los poemas sean inconciliables. Me parece, simplemente, que son diferentes. Por esa diferencia, el poeta puede relacionarse con las cosas y, en el poema, las cosas llegan a ser otras cosas.

FM ¿Cuáles son las relaciones entre canto y contenido durante tu proceso de creación poética?

ASE No sé si mis poemas cantan. En todo caso, al escribir, no es el canto mi preocupación fundamental, aunque sí le doy mucha importancia a la voz, al ritmo, al hecho de que el poema no sea sólo palabra escrita sino también habla, voz proferida. Durante el proceso de creación poética, me parece imposible separar el contenido del acto mismo que confiere a las palabras un sentido nuevo. Mejor que el contenido (término, por lo demás, superado en su oposición a la forma) prefiero confiarme al sentido, inseparable de la palabra poética misma.

FM ¿Crees, como afirmaba Goethe y lo reitera Octavio Paz, que toda poesía es una poesía de circunstancias?

ASE Decía Jean Wahl que la poesía es el diario de los más altos momentos del poeta, de su conciencia exaltada. En ese sentido, toda poesía es una poesía de circunstancias, pero, como añade Wahl, de circunstancias incircunscritas, universales. Es semejante incircunscripción lo que hace de la poesía un acto trascendente, englobante. Desde lo particular, la poesía circunvala y trasciende.

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vía Entrevista a Alfredo Silva Estrada.

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