Caos y alumbramiento


SALTO AL REVERSO

Sutilezas de nuestro tiempo. Un año más en la vida de alguien, el año cero. Pero ahora que el niño ha crecido puede ser cualquiera: indistinguible, anónimo, hombre simplemente. El joven está sentado en el retrete, la mirada fija en el semen que se escurre por las piernas, piensa en los hijos que ya nunca vendrán.

Cuestionamientos sobre la paternidad. El gato lo observa desde el rellano inexistente: cola enrollada alrededor de las patas, bigotitos largos y puntiagudos, filosos como la cuchilla del asesino que intentó vaciarle las entrañas. La ciudad está llena de buitres. Embusteros con el hígado hinchado y un rictus disidente en su rostro. El mundo camina a ciegas, entre tropezones y actos de cobardía, los cuerpos simulan tocarse.

Apresurados, temblorosos, los adormecidos habitantes de esta tierra oscura apenas pueden reconocerse, después de una noche de sexo placentero y meloso. Los niños se mecen en sus hamacas…

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