La diversidad cultural venezolana hace de la Navidad un compendio de ricas tradiciones


El presidente del CDC sostiene que la Constitución de la República de 1999 “se convirtió en un gran resorte que ha permitido retomar en algunas regiones del país aquellas expresiones que estaban en riesgo”

Foto/ José Luis Díaz

El presidente del Centro de la Diversidad Cultural (CDC), Benito Irady, señaló que las tradiciones culturales venezolanas, incluyendo las navideñas, “han corrido el riesgo de verse limitadas” debido a la transformación que sufrió la nación luego de la aparición del petróleo.

Entrevistado por el Correo del Orinoco, relató que con la creciente explotación del crudo, “en el país hubo un cambio muy brusco que hizo que pasáramos de una Venezuela rural a una Venezuela urbana”, lo cual también tuvo su impacto en el ámbito cultural.

Sin embargo, refiere que “nuestras tradiciones hoy se conservan intactas en las zonas rurales y en algunas zonas urbanas donde el éxodo de las familias hacia las zonas más urbanizadas no fue tan drástico”.

Dijo que al hablar de tradiciones, “mucha gente piensa que estas forman parte del pasado”, pero eso no es cierto, puesto que se trata de “expresiones del pueblo que se transmiten de generación en generación, y por tanto, es natural que los niños y los jóvenes las mantengan vivas y las sientan suyas, porque ahí están sus raíces”.

Ante este panorama, Irady señala que parte del desafío que tiene el Estado venezolano hoy en día es justamente garantizar la permanencia de esas expresiones populares, labor que cumple el CDC desde el año 2007, luego de ratificar la Convención para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial creada por la Unesco en el 2003.

Para ello, el ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Cultura lleva a cabo talleres, procesos de recuperación y planes de investigación, así como la ubicación y diagnósticos de la situación donde se encuentra ese bien, explicó el funcionario.

Asimismo, indicó que el organismo también estimula a las creadoras y los creadores y vincula a los hombres y las mujeres que transmiten ese conocimiento al contenido de esta convención que, a su juicio, es de gran importancia para todos los países implicados.

A ello habría que sumar lo que se ha logrado en esta materia a través de la Constitución de la República de 1999, la cual, de acuerdo con Irady, “se convirtió en un gran resorte que ha permitido retomar en algunas regiones del país aquellas expresiones que estaban en riesgo”.

NAVIDAD EN CARACAS

Benito Irady aseveró que el mapa de Venezuela se torna muy colorido tras la llegada de la Navidad, “que en algunos lugares empieza antes del 24 de diciembre y en otros se prolonga hasta el 2 de febrero”.

Sostiene que cada espacio del territorio venezolano tiene su forma de representar esta festividad que conmemora el nacimiento del hijo de Dios. “En Caracas, por ejemplo, todavía se suele escuchar el canto de un aguinaldo muy famoso cuya letra dice: La puerta está abierta de noche y de día”, reseñó.

A su juicio, ese aguinaldo tiene una gran relevancia en lo que a tradición se refiere, puesto que además de haber sido inspirado en la Organización de Jesús, María y José, lo interpreta desde hace casi 60 años, todas las Navidades, el coro de la iglesia de Sarría.

Tanto en Caracas como en casi todo el país, agrega el vocero, también se acostumbra a armar el nacimiento o pesebre, que no es otra cosa que la representación del nacimiento del Niño Jesús.

DIVERSIONES EN CUMANÁ

Sostiene Irady que no hay una sola región del país donde no esté presente el fenómeno de la Navidad. De hecho, señala que al recurrir a textos antiguos, “nos encontraremos con descripciones muy remotas de muchos cronistas y sacerdotes sobre estas manifestaciones”.

Al respecto, citó algunas de las tradiciones más emblemáticas que realizan en la región oriental del país para celebrar la Navidad, donde destacan la participación y el ingenio popular.

Dijo que en el estado Sucre, específicamente en la ciudad de Cumaná, esos escritos dan cuenta de una práctica donde el uso de ciertas indumentarias y la entonación de cantos hacen recordar a las llamadas diversiones.

PASCUALITO EN ANZOÁTEGUI

Pero más allá del canto, que está presente en todo el país, Irady esgrime que “hay expresiones festivas donde el teatro y la danza también se hacen presentes”. La más antigua, a su parecer, se da una población conocida como Caigua Patar, que queda muy cerca de Barcelona, en el estado Anzoátegui.

“Allí celebran con muchos aguinaldos y le dicen Pascualito al Niño Jesús, a quien sacan a pasear desde los primeros días de diciembre por las poblaciones cercanas”, describió.

Luego, el 6 de enero llevan a cabo el Espuntón, ceremonia realizada en la iglesia donde juntan al niño con la virgen María y San José, y entrecruzan nuestro pabellón tricolor con una lanza, rindiendo con ello honor a la venezolanidad y al legado del Cacique Caigua, detalló.

LA GUARICHA NEOESPARTANA

La navidad en el estado Nueva Esparta, principalmente en la Isla de Coche, mantiene una tradición conocida como las diversiones, ilustró el experto. Conocida también en Sucre con el nombre de comparsa, las diversiones se celebran en la región neoespartana el 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes.

“Allí destaca la Guaricha, personaje femenino cuyo nombre proviene de la lengua Caribe, que es interpretado por varias niñas que bailan en torno a una música tradicional de la navidad”, complementó.

El presidente del CDC agrega que mientras las practicantes de esta tradición ejecutan el baile, “improvisan y crean unos elementos llamados símbolos, con los que representan a su espacio natural, es decir; al mar, a la fauna, etc”.

BAILE DEL MONO EN MONAGAS

En el estado Monagas, la navidad toma vida con la celebración del Día de los Locos o Baile del Mono, una de las manifestaciones populares más atractivas de esta región, según Irady, porque mezcla todos los elementos de las culturas que hemos heredado.

“El personaje principal de esta tradición es el mono, pero también hay una serie de bailes -llamados diversión en unas zonas y comparsa en otras- que no son más que el recuerdo muy lejano de lo que muchos cronistas llegaron a describir cuando veían a los indígenas danzar”, asintió.

En el baile, especificó el investigador, se ubica una persona detrás de la otra, sujetándole la cintura, mientras se realizan toques de guaruras y flautas de pan, conocidas también como carrizos, conjuntamente con un instrumento muy largo llamado carángano, que se percute con una vejiga de res que lleva granos de maíz por dentro.

ADORACIÓN AL NIÑO EN EL CENTRO

Por otra parte, Benito Irady comentó que en la región central del país se ha mantenido de una manera muy firme, a lo largo de muchos años, la adoración al Niño Jesús.

“No hay una sola región de los estados Miranda, Carabobo, Aragua y Vargas donde no se lleve a cabo esta práctica que incluye el canto de parrandas y aguinaldos, con letras muy particulares”, afirmó.

No obstante, señala que para las y los habitantes de esta región, la imagen también juega un papel importante en la celebración de la navidad. Por ello, a lo largo del año, se suele pasear la figura del Niño Jesús por las localidades vecinas.

“Son promesas que se van pagando y con ese niño en brazos, el promesero, que es el cargador, va recorriendo distintas zonas, mientras la gente le hace distintas ofrendas para pedir o agradecer pos los milagros recibidos”, relató.

BARLOVENTO Y SUS MUERTOS

Acota el presidente del CDC que en algunas localidades de Barlovento la celebración de las fiestas decembrinas adquiere mayor fuerza. “Por ejemplo, en la población de San José de Barlovento se celebra la parranda de los muertos”, especificó.

La misma se inicia el 30 de diciembre con un recorrido por las calles del pueblo y de allí se dirige al cementerio, donde se les canta por horas a los parranderos fallecidos, describió el experto.

Luego, el día 31, cuando amanece, se continúa con la caminata, pero se agrega una urna “para recordar a los que ya no están y compartir con ellos la celebración de las Navidades”. Esa tradición, expresó Irady, surgió a finales de los años 60 del siglo XX en esa localidad mirandina y se ha mantenido en una segunda generación.

LOS BANDOS EN CAUCAGUA

Otras celebraciones relevantes en Miranda, añade Benito Irady, es la de los Bandos, que se realiza los días 27 y 28 de diciembre en la ciudad de Caucagua, capital del municipio Acevedo, y la Parranda de los Santos Inocentes.

Explicó que “lo de bando viene por la lectura que hacían los españoles antiguamente en los pueblos cuando necesitaban transmitir una noticia. Otros lo llaman pregones, pero era un documento escrito que se leía”.

La fiesta de los bandos es protagonizada por dos grupos danzantes que salen de los sectores La Línea y Pantoja y se encuentran en la plaza Bolívar o en algún otro lugar de la población que hayan dispuesto para tal fin.

“Cada grupo porta banderas de distintos colores y van vestidos con una indumentaria muy desordenada; los hombres vestidos de mujeres y las mujeres vestidas de hombres, algunos van vestidos de locos y otros llevan las caras tiznadas de negro”, detalló.

LOCOS Y LOCAINAS EN LARA

Refiere el especialista que en la región occidental de Venezuela también contamos con una gran riqueza cultural al momento de conmemorar la navidad. Dice que en los estados Lara, Yaracuy y Falcón, la festividad es desarrollada con alegorías al Niño Jesús, pero en Lara, particularmente en la población de Sanare, esta adquiere mayor relevancia con la celebración del día de los locos y las locainas el 28 de diciembre.

“Ese día los locos y las locainas salen a hacer un recorrido por las calles con una copia de la imagen de lo que fue el supuesto degollamiento de los niños por parte del rey Herodes, cuando se buscaba al Niño Jesús para matarlo”, ilustró.

Durante la celebración, conocida también como la Zaragoza, estas personas llevan una indumentaria muy variada y máscaras con rostros de muñecas y muñecos, que nos hacen recordar la imagen europea, añadió.

EL LOCO DE LA VELA EN FALCÓN

Por su parte, el estado Falcón se ha hecho famoso por la celebración del Loco de La Vela, afirma Irady. “Aunque se le llama el Loco de La Vela, porque tiene mucha fuerza en la población de La Vela, es importante saber que esta manifestación también se realiza en no menos de diez poblaciones cercanas”, acotó.

Según Irady, se piensa que esta tradición puede tener cierta influencia en la isla de Curazao, debido a la proximidad geográfica que existe entre esta y Falcón. Para el especialista, esta tradición establece un desafío creativo en cuanto a la elaboración de los vestuarios que se utilizan en la misma.

Al respecto, indica que al detallar su indumentaria “pueden conseguirse trajes con más de tres metros de altura, decorados con imágenes de distintas formas y adornos muy especiales”.

Independientemente de la riqueza y el colorido de los trajes, el vocero precisa que también es importante destacar el acompañamiento que se hace con el tambor de leño en la festividad.

SAN BENITO Y GAITA EN EL ZULIA

La fiesta de San Benito de Palermo, también en occidente, “es quizá la celebración devocional más fuerte de toda la región y además coincide con el tiempo de navidad”, pormenorizó Irady.

Recordó que en el Sur del Lago de Maracaibo hay poblaciones como Gibraltar, San Juan y Bobure, entre otras, donde está presente con mucha fuerza la imagen de San Benito.

Explica el estudioso de las manifestaciones culturales que “se trata de un santo negro al que se le atribuye haber sido protector de los esclavos”, razón por la cual existe en esta región del país una creencia muy profunda en esa imagen.

Destaca en el Sur del lago la presencia de una batería de tambores conocidos como chimbangle. Cada uno de estos tambores, especificó el funcionario, emite un sonido distinto que le da cierta preponderancia a la ceremonia.

Además de celebrar la adoración a San Benito de Palermo, en el Zulia también se conmemora la fecha con la ejecución de la gaita de tambora. “Esa debió ser la gaita original de toda la región, pero a lo largo del tiempo se convirtió en una gaita manejada por la industria cultural”, fustigó.

PARADURA EN MÉRIDA Y TRUJILLO

En la región andina, la fecha es recordada con la reconocida Paradura del Niño, que se lleva principalmente a cabo en Mérida y Trujillo, aseveró el presidente del Centro de la Diversidad Cultural.

“Este fenómeno de la búsqueda del Niño Jesús se inspira en lo que ocurrió con la decisión del rey Herodes de buscar al hijo de Dios donde estuviera”, reiteró Benito Irady.

En su opinión, el hecho de esconder al niño y buscarlo en algún sitio, rememora de alguna forma la necesidad de protección ante lo que significó la muerte de muchos infantes que fueron degollados en esa época.

Texto/ Héctor Escalante
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