Franz Kafka, el hacha que rompe el mar helado

El Universal / – Queridísimo Max, mi último ruego: todo lo que se encuentre de mis escritos cuando yo muera (ya sean diarios, manuscritos, cartas ajenas y propias, dibujos) debe quemarse sin excepción y sin ser leído, así como también todo lo escrito y dibujo que poseas tú o posean otros, a quienes tendrás que…